Pipeline físico más directo y robusto
La generación de escenas de física desde el AI Assistant ahora pasa por una ruta más corta y predecible: el modelo emite directamente la estructura de objetos y relaciones, sin capas intermedias de re-interpretación. Eso se nota en cosas concretas: los vectores ya no aparecen por default a menos que el usuario solicite explícitamente un DCL (y aun así los materializa el solver automáticamente, no la IA), un bloque colgando de un resorte aterriza vertical debajo del techo en lugar de aparecer flotando diagonal, una cuerda entre dos cuerpos se posiciona con la separación correcta, y el plano inclinado expone los tres lados como puntos de anclaje (hipotenusa, lado vertical y base — antes solo era anclable la hipotenusa). Cuando el prompt describe una pared con piso, la IA prefiere usar un perfil polilínea en L que conecte los dos segmentos en una esquina limpia, en vez de un muro y un suelo separados con un hueco visible.
La ruta anterior pasaba el output del LLM por cinco capas determinísticas — normalización, plan semántico, documento de autoría, compilador y validador — cada una con sus propios nombres de campos. Un detalle tan sutil como que el modelo dijera "connectorId" mientras una capa intermedia esperaba "ropeId" hacía que un resorte se renderizara desconectado de su anclaje al techo. Acumulamos varios bugs de ese estilo. La capa intermedia existía porque originalmente los LLMs eran más débiles y emitían descripciones parciales que requerían inferencia. Con los modelos actuales y un spec bien diseñado, el LLM puede emitir la estructura final directamente — el mismo patrón que ya usaba la página de funciones cartesianas. El resultado es un pipeline que se entiende leyendo dos archivos en lugar de cinco, donde los bugs se ven a la primera, y donde añadir comportamientos nuevos (como las reglas de posicionamiento para resortes y cuerdas, o el anclaje arbitrario en los tres lados del plano inclinado) toca un solo punto en lugar de coordinar cinco.


